Va a la página de radio Va a la página de cine Va a la página de internet Va a la página de videojuegos
 

televisión

La televisión sigue siendo el medio estrella de los más pequeños, si bien los videojuegos e internet comienzan a rivalizar con ella. En los tres casos, parece claro que la imagen está ganando la partida de las representaciones, por lo que resulta imprescindible conocer sus leyes para saber a qué atenernos.

La imagen ejerce un enorme poder de seducción sobre los espectadores, al que se suma el escaso esfuerzo que requiere contemplarla y que permite que personas de todo tipo y condición sociocultural se dejen arrastrar fácilmente por la corriente visual. Esta inercia mediática, que en ocasiones conduce a los adultos hacia donde realmente no quieren, se torna más peligrosa en el caso de niños y adolescentes, con una voluntad más frágil y una mente menos formada.

A esta cuestión se suma el hecho de que apenas existen programas dedicados exclusivamente al público infantil, con lo que los más pequeños están continuamente expuestos a mensajes inapropiados para su edad.

Por si esto no fuera suficiente, el medio televisivo cuenta con una gran facilidad para convertir todo lo que toca en entretenimiento y espectáculo, tal y como han señalado intelectuales de renombre como Pierre Bourdieu o Neil Postman, entre otros. Esto significa que resulta complicado pararse a pensar y, mucho más, sobre cuestiones vitales que necesitan de una mayor seriedad y profundidad.

Sin negar lo anterior, también ha de decirse que la televisión, bien utilizada, puede ser uno de los mejores aliados de padres y profesores, ya que su poder de atracción puede despertar el interés y la curiosidad de los más pequeños, así como su sensibilidad. Esto significa, como veremos detenidamente, que la gran tarea educativa puede comenzar en el momento en que apagamos el televisor, por lo que hemos de estar preparados para cuando llegue el momento decisivo. Lo intentaremos.